jueves, 24 de septiembre de 2009

Tesis

Es acaso la carrera armamentista que se esta dando en Latinoamérica una respuesta a la presencia de EE.UU. en bases militares colombianas. ¿Latinoamérica será un estadio para una nueva guerra fría?

“Uribe fue duro en el tema del aumento de la capacidad militar, en momentos en que Colombia vive un intenso debate con sus vecinos por los pactos que realizan países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) con terceros Estados.

Para la muestra están las multimillonarias compras de armas por parte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al gobierno de Rusia y el convenio de transferencia tecnológica de Francia hacia Brasil.

"Nuestro objetivo es recuperar la seguridad doméstica; nunca participar en la carrera armamentista para el juego sangriento de la guerra internacional", añadió Uribe, cuya actitud es además una respuesta a las críticas que ha recibido por el acuerdo de cooperación que está próximo a firmar con E.U.”
Tomado del: www.eltiempo.com

viernes, 4 de septiembre de 2009

Inútil desición de la DIMAYOR

Durante lo que va del torneo apertura y lo que fue del finalización, en las diferentes plazas del fútbol colombiano, se han presentado enfrentamientos violentos entre las “barras bravas”. Los protagonistas del último enfrentamiento fueron “Los de Sur”, la barra brava del Atlético Nacional, y la policía del Quindío. Este enfrentamiento dejó 3 heridos y 15 detenidos y fue la gota que rebasó el vaso. Ante la situación la Dimayor tomó la drástica decisión de impedir el ingreso a los estadios de hinchas de los equipos visitante con objetos alusivos al equipo.

La medida que se tomó por parte de la Dimayor fue insuficiente ya que, sin importar que los hinchas visitantes vayan sin ningún elemento alusivo a su equipo, la violencia, el incumplimiento de la norma, hicieron afirmar que la medida era inútil. El problema aquí parece ser sicológico, de sentimientos, de poder, de venganza o simplemente de, algo que a Colombia le falta, desarrollo. Esto es lo que primero tiene que solucionarse, atacar el problema desde el fondo. Aquí es donde el Estado tiene que “poner las cartas sobre la mesa” para frenar esa faceta del subdesarrollo latinoamericano. El problema en los estadios del fútbol colombiano tiene que ser esquematizada, es decir, dividir los problemas latentes allí.

Primero que todo ver como la pobreza, un problema mundial, hace parte esto, la estratificación social y que los problemas internos familiares son causa de violencia. Si hacemos un promedio de que estratos sociales son parte de las barras bravas tendríamos como resultado de que son estratos 1,2 y 3. Y si tenemos en cuenta datos del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD), son en ellos donde la pobreza abunda y la violencia también. Entonces si tenemos problemas internos familiares desde el nacimiento y, en algunos casos, de violencia; aquí lo que tenemos, en conclusión, es un problema de pobreza y de educación, en breves términos. Y es aquí donde, directamente, tiene que atacar el Estado.

Ahora bien, aunque hayan tomado estas medidas represivas en contra de la violencia de los hinchas, a éstas se le tienen que sumar otro tipo de soluciones. Una de ellas serían cátedras lideradas por jóvenes universitarios, si sabemos que en la historia el Estado nunca ha sido capaz de solucionar estos problemas, por ejemplo de responsabilidad social, que en últimas son ellos quienes entienden el por qué del problema. Ellos son quienes podrían empezar a darle fin a este conflicto del fútbol colombiano que ha durado años. El Fútbol tiene que vivirse en paz y debe ser un espacio en donde se pueda disfrutar un rato agradable con la familia sin ninguna preocupación de ninguna índole. Si un poco de desarrollo va dentro del problema del fútbol colombiano, entonces hay que ayudarle a ese problema, aportar conocimiento y soluciones, somos los universitarios y las personas que conocemos el problema los responsables de solucionar este problema.

Si el conflicto se ha acabado en Europa donde tuvieron comienzo las barras bravas, por qué en Colombia no se puede lograr esto, sigamos el ejemplo de muchos otros países que han podido solucionar esto. Tenemos que hacerle un llamado al desarrollo y a la inmadurez de muchos hinchas que van al estadio no a ver el fútbol sino a buscar problema. Hay que acabar con este pensamiento retrogrado y cavernícola, una barra brava no se denomina así por su violencia. Y si el desarrollo es la solución, el país entero y cualquier ciudadano consciente de esto debe ayudar, es problema de todos no sólo de algunos.